Sesiones individuales de acompañamiento terapéutico a través de la pintura
Para comprender y transformar lo que te está pasando, incluso cuando no sabes explicarlo.
Un trabajo profundo y respetuoso con tu ritmo
Ésto es para ti
¿Sientes que algo no está bien, pero no sabes exactamente qué te pasa?
¿Te cuesta poner en palabras lo que sientes o lo que estás viviendo?
¿Hay emociones, bloqueos o situaciones que se repiten y no sabes cómo abordar?
¿Necesitas un espacio donde poder parar y observarte con más calma?
¿Algo te esta molestando o limitando en tu día a día y necesitas colocarlo para sentirte mejor?
Este espacio es para ti si necesitas:
Comprender lo que estás viviendo desde un lugar más directo y experiencial
Trabajar aquello que te genera malestar sin tener que forzarlo ni explicarlo todo
Observar tus pensamientos, emociones y reacciones cuando aparecen
Un acompañamiento que respete tu ritmo y no invada tu proceso
Una forma de trabajar que integre cuerpo, emoción y atención, no solo lo verbal
¿Qué puedes
trabajar?
En las sesiones puedes trabajar aquello que ahora mismo te está generando malestar, bloqueo o confusión.
A veces es algo concreto: una situación, una relación o una emoción que se repite.
Otras veces es más difuso… una sensación de que algo no encaja, aunque no sepas explicarlo del todo.
Puede que te estés reconociendo en algo de esto:
- momentos de ansiedad, saturación o desborde emocional
- bloqueos que no sabes de dónde vienen
- dificultades en relaciones
- procesos de cambio o transición personal
- autoexigencia, inseguridad o juicio interno constante
- sensación de desconexión contigo misma, contigo mismo
No necesitas tenerlo claro para empezar.
A veces, lo primero es simplemente darte un espacio donde poder escucharte.
Como es el acompañamiento
Las sesiones son un espacio cuidado donde puedes parar, soltar el control y empezar a escucharte de otra manera.
Tienen una duración de 90 minutos (en adultos) y pueden ser presenciales u online.
Durante la sesión, trabajarás a través de la pintura, siempre con acompañamiento.
No se trata de hacer algo bonito ni de saber pintar.
Pintamos con la mano no dominante, lo que facilita que el proceso sea más espontáneo y menos controlado.
Mientras pintas, iremos observando lo que va ocurriendo en ti.
Qué sientes, qué pensamientos aparecen, qué cambia, qué se interrumpe…
Ese es el lugar donde se trabaja.
En función de lo que necesites, se puede trabajar de forma más abierta o de forma más dirigida sobre un tema concreto.
Siempre respetando tu ritmo y sin forzar el proceso.
El método
El trabajo se basa en dos formas de acompañamiento que se utilizan según lo que necesites en cada momento:
Pintura centrada en la imagen (PCI)
Un enfoque más abierto, donde pintas y vamos acompañando lo que va apareciendo en ti.
No se busca cambiar nada de entrada, sino observar:
qué sientes, qué pensamientos surgen, dónde aparece el bloqueo…
Poco a poco, empiezas a tomar conciencia de lo que te pasa desde dentro, no solo desde la razón.
Pintura centrada en soluciones (LOM)
Un enfoque más dirigido, orientado a trabajar un asunto concreto.
A través de la pintura y el uso de metáforas, reorganización de las imágenes internas y retrato se facilita un cambio en la forma en la que se vive ese problema, reduciendo su carga emocional.
Ambos métodos forman parte de un sistema de trabajo estructurado, desarrollado durante años y aplicado en distintos contextos terapéuticos.
Esto permite adaptar el proceso a lo que necesitas:
explorar en profundidad o trabajar algo concreto.
¿Qué puedes empezar
a notar?
A lo largo de las sesiones, puedes empezar a notar:
- Mayor comprensión de lo que te está pasando, no solo desde la cabeza, sino desde la experiencia.
- Una bajada en la intensidad emocional de aquello que te bloquea o te desborda.
- Más claridad para ver lo que te ocurre y cómo te afecta.
- Una forma diferente de relacionarte con lo que sientes.
- Más conexión contigo y con lo que necesitas.
- Pequeños cambios que se van trasladando a tu día a día.
El proceso no consiste solo en entender,
sino en que algo se vaya moviendo mientras trabajas.
Formato y precio
Las sesiones tienen una duración de 90 minutos (adultos) y pueden ser presenciales u online.
Se recomienda una frecuencia quincenal, aunque se adapta a cada proceso.
Precio sesión individual: 50€
El material está incluido en las sesiones presenciales.
En el caso de sesiones online, se facilita la información necesaria para poder trabajar desde casa.
No necesitas saber pintar ni tener experiencia previa.
Puedes venir con algo concreto que quieras trabajar,
o simplemente con la sensación de que algo no está bien.
Desde ahí, se va dando el proceso con acompañamiento.
Si sientes que esto puede ser para ti, puedes empezar con una primera sesión para ver cómo te encuentras en el espacio.
Sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber pintar?
No. No es necesario tener experiencia ni habilidades artísticas. Se trabaja con la mano no dominante y el foco no está en el resultado, sino en el proceso.
¿Esto es una terapia?
Es un acompañamiento terapéutico a través de la imagen. No se basa en el diagnóstico ni en la interpretación, sino en el proceso que se va dando mientras trabajas.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende de cada persona y de lo que quiera trabajar. Hay quienes vienen por algo concreto y quienes inician un proceso más continuado.
¿Y si no sé explicar lo que me pasa?
No es necesario tenerlo claro ni saber explicarlo. El trabajo no se basa solo en la palabra.
Quieres saber si esto es para tí?
Sesión de descubrimiento gratuita
Puedes empezar por una sesión de descubrimiento gratuita.
Un primer encuentro donde podremos hablar de lo que te está pasando y tener una pequeña experiencia con la pintura, acompañada paso a paso.
No necesitas saber pintar ni tener experiencia previa.
Es un espacio cuidado, sin presión, donde puedes sentir si esta forma de trabajar encaja contigo.